Fiesta de la vendimia en Bodega Otazu - Ideas Bien Contadas
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Fiesta de la vendimia en Bodega Otazu

Obra de arte en jardines de Bodega Otazu

Fiesta de la vendimia en Bodega Otazu

Hace unos días fui invitada por Bodega Otazu a su fiesta de la vendimia, un evento de altura en la finca de la bodega, en Etxauri, a poco más de 10 kilómetros desde Pamplona. Era la primera vez que visitaba una bodega de estas características, así que podéis imaginaros mi ilusión y ganas por conocer los entresijos y secretos de elaboración de uno de los productos más representativos de nuestra gastronomía. Tras unas cinco horas de viaje desde Madrid llegamos a una fiesta campestre y chic (había gente trajeada y con un dress code que roza el business casual)  donde nos juntamos cerca de 300 personas, entre periodistas, bloggers, amigos de la bodega y el equipo de Máster Chef China, que celebró esa semana su final. Cuando llegamos el concurso había finalizado y todos estaban allí dispuestos solo a pasarlo bien. Y tanto que lo hicieron, porque al igual que nosotros, disfrutaron de visitas guiadas por el arte, la historia y la elaboración del vino de una de las bodegas más singulares de España.

Todo el equipo de la bodega, volcado y perfectamente sincronizado, fue acompañando por grupos a los invitados que nos encontrábamos allí, para invitarnos a realizar primero una vendimia manual y después una cata de uvas, mostos y vinos mientras observábamos el despalillado manual en las mesas de selección. Aquí elaboran vino blanco de uva Chardonnay y tinto con las variedades tempranillo, Merlot y cabernet Sauvignon, además del rosado monovarietal de Merlot. También tuvimos la ocasión, quien así lo quiso, de realizar una pisada de uva tradicional, algo bastante único.

La visita continuó por la bodega antigua, un edificio de estilo francés donde guardan piezas de labranza de varios siglos atrás en la primera planta y obras de arte moderno en la segunda. Impresiona encontrarse ese tipo de obras en una finca rodeada de 110 hectáreas de viñedo, entre montañas y alejado de la metrópoli. Pero eso le da más valor, creo, pues es como envolver un regalo caro con un papel elegante y discreto, solo apto para quienes de verdad lo aprecien, lo que le da una impronta de lujo relajado y nada ostentoso.

 

Os animo a que lo probéis y visitéis la bodega, de verdad, merece la pena.

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